11 de noviembre de 2012

La señora impotencia se alojó en mi cuerpo hace mas de dos horas. Las lágrimas no quieren salir de mis ojos porque las opaca la bronca y el orgullo. La decepción se aloja en mi cuerpo cual virus de gripe en invierno. Me cagaste la noche, las palabras duelen más que cualquier actitud, hay que ser sincero pero con cuidado ¿nunca te lo enseñaron que mientras vos te cagas de risa, el otro por una frase puede llorar por dentro? al parecer no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario