Me gustaría que me quieras, que me cuides sin que te lo pida. Que nuestras risas se mezclen y pierdan como la hacen nuestras palabras. Que me mires a los ojos y veas cuanto te quiero, te quiero solo para mí. Me gustaría ver en esas pupilas que varias veces se dilataron, el fondo de tu alma, tu lado más profundo, aquel que quizás nadie quiere ver (ni siquiera vos). Quiero ser todo lo que vos quieras que sea, sólo para que me quieras como yo deseo.
Todo esto se esfuma, se pierde como lo harían mis dedos entre tu pelo. No me deseas, no me queres, no me mimas, no me miras. No te tengo ¡y cómo duele! preguntarte: ¿cómo estás? y que respondas "jodido" "como siempre" "con mis rayes". Duele, haría lo imposible para que estés bien. Porque yo podría hacerte feliz, podría verte reír con esa sonrisa gigante que se abre de par en par. Podría ser eso que tanto necesitas. Pero vos ignoras lo que te puedo dar, porque sos ignorante de esto que siento.
Tengo que aceptar que nunca te voy a tener.
Enseñame a gustarte. Enseñame a ser correspondida, yo te enseño a que veas lo que es que te quieran de verdad.
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